Implantes dentales

Un implante dental es una estructura de titanio o zirconia que se coloca en el hueso donde antes se alojaba la raíz del diente. Una vez “integrado” el implante, se coloca una “corona” personalizada sobre él (con un núcleo metálico recubierto de cerámica o totalmente cerámica), que nosotros siempre realizamos mediante técnica de diseño digital CAD-CAM para lograr el mejor ajuste. La colocación de un implante dental siempre se realiza sin dolor, bajo anestesia local (o sedación, si el paciente así lo demanda) con medidas postoperatorias detalladas para lograr una rápida cicatrización y mínimas molestias posoperatorias.

En el mercado se comercializan muchos tipos y marcas de implantes dentales. La Dra. Nerea Sánchez solo coloca implantes de eficacia clínica contrastada y que han demostrado la más alta calidad a lo largo de los años.

Casos resueltos de Implantes dentales

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    Para poder calcular el precio exacto de los implantes es preciso realizarse un CBCT, que es un TAC del maxilar o de la mandíbula, donde el implantólogo puede estudiar las dimensiones y calidad del hueso donde se va a colocar el implante.

    De forma orientativa, el coste de un implante es de unos 700 euros. Sobre el implante, se coloca una corona, que en función del material (metal-cerámica o zirconio), puede oscilar entre los 700 y los 800 euros. Después, hay otros diseños de prótesis sobre implantes que no son fijas, sino removibles, habitualmente de arcada completa, que se realizan en resina y su coste por pieza dental es bastante menor.

    Los implantes dentales son fijaciones de Titanio o zirconio que se colocan en el maxilar o en la mandíbula para reponer las raíces de los dientes que se han perdido. Tras su colocación, los implantes se unen al hueso en un proceso llamado osteointegración, que suele durar entre 2 y 4 meses. Pasado este tiempo, se inicia la confección sobre ellos de las coronas fijas o puentes que sustituirán a los dientes perdidos.

    • Prótesis removibles: son las conocidas como dentaduras postizas o prótesis “de quita y pon” y es un tratamiento que cada vez se hace menos. Para mucha gente no resultan cómodas porque se mueven al masticar, producen “rozaduras” y náuseas.
    • Puente: solo se puede hacer para reemplazar uno o dos dientes y si tenemos diente delante y diente detrás, donde el puente irá sujeto. Para colocarlo es necesario tallar dichos dientes para cementar el puente encima de ellos. Es una alternativa de tratamiento fiable, pero es necesario tener en cuenta que hay que desgastar los dientes adyacentes para poder hacerlo, dientes que si en el futuro se pierden, ya hay que pensar en los implantes o en la prótesis removible.

    Para comenzar el tratamiento con implantes dentales es imprescindible tener las encías sanas, para que los implantes no se infecten tras su colocación. Para ello es muy importante acudir a la clínica para llevar a cabo limpieza de los dientes y los implantes de forma periódica y tener un buen hábito de higiene bucal.

    De acuerdo a los estudios científicos, los implantes pueden durar más de 30 años, pero también pueden perderse mucho antes si no se tienen los cuidados adecuados.

    Para evitar las enfermedades del tejido que rodea a los implantes o enfermedades peri-implantarias (mucositis o inflamación de la mucosa del implante y peri-implantitis o pérdida del hueso que soporta al implante), es muy importante llevar a cabo lo siguiente:

    • Tener una adecuada higiene bucal

      La placa bacteriana, que se forma sobre nuestros dientes y encías a partir de los restos de comida si no hay una buena higiene bucal, es el principal factor de riesgo de las enfermedades peri-implantarias. Por ello, tras la colocación de la prótesis sobre el implante, es de vital importancia explicar a cada paciente como se lo tiene que limpiar, no solo con el cepillo sino con los dispositivos de higiene interdental (seda, hilo dental o cepillos interdentales). También juega un papel fundamental colocar los implantes en su posición adecuada y diseñar una prótesis que permita esta adecuada limpieza de los implantes, ya que se ha demostrado que, de lo contrario, puede haber un mayor riesgo de peri-implantitis o infección del implante. Para ello, es crucial que el profesional que haga la corona o estructura sobre los implantes esté perfectamente entrenado y tenga los conocimientos adecuados para su confección de cara a la prevención de las enfermedades peri-implantarias. La Dra. Nerea Sánchez está especializada en el tratamiento con implantes dentales, disciplina que lleva ejerciendo muchos años y además es profesora de terapéutica con implantes en varios másters universitarios.

    • Tratamiento previo de la Periodontitis

      La presencia en la boca de Periodontitis, la enfermedad de las encías, puede aumentar el riesgo de estas enfermedades en los implantes dentales; por eso, es tan importante que el especialista en el tratamiento de las encías, el Periodoncista, revise las encías con anterioridad y trate esta enfermedad y la controle antes de iniciar el tratamiento con implantes. Una vez estabilizada la enfermedad y en un programa de visitas de mantenimiento periodontal, donde se controla la periodontitis a largo plazo, ya pueden colocarse de forma segura los implantes.

    • Acudir a la consulta para la limpieza de los implantes.

      La literatura científica también ha demostrado que es crucial acudir a las llamadas “visitas de mantenimiento peri-implantario”, es decir, citas cada aproximadamente cada 6 meses, donde se monitoriza la salud de la encía que rodea al implante tomando un gráfico llamado “periodontograma”, se toman radiografías periapicales en caso de ser necesario y se procede a limpiar los implantes para eliminar los restos de placa bacteriana que hayan podido acumularse a pesar de la higiene bucal.

    Hay otros factores como el tabaco que también afectan a la encía que rodea a los implantes y están asociados con su inflamación y el sangrado, por lo que es muy recomendable dejar de fumar antes de realizarse un tratamiento con implantes.

    Un implante es lo más parecido a un diente, ya que es un tratamiento “fijo”, que permite masticar como si tuviéramos nuestros dientes, pero además, otra de sus ventajas es que no hace falta desgastar los dientes adyacentes como se requeriría para poner un puente. Por tanto, es el tratamiento individualizado más recomendable siempre que llevemos a cabo todos los cuidados necesarios para garantizar su mantenimiento a largo plazo. Con un implante se puede comer todo tipo de alimento y no hay que tener ninguna de las precauciones que se tienen cuando se emplean dentaduras postizas o prótesis “de quita y pon” como evitar comer fruta a mordiscos, bocadillos y otros alimentos, con los que las dentaduras postizas se suelen mover y no posibilitan una masticación sencilla de la comida.

    La estética también puede ser muy parecida a la de un diente natural ya que a día de hoy, tenemos materiales y técnicas para simular que seguimos teniendo nuestro diente. Además, mientras que el implante está cicatrizando en el hueso en el que se coloca (2 meses en la arcada inferior y 3 meses en la superior habitualmente), podemos colocar dientes provisionales con los que simularemos que no hemos perdido ninguna pieza.

    En definitiva, nuestra calidad de vida será mejor y podremos comer y sonreír como con nuestros dientes.

    • En función del material:

      La gran mayoría de los implantes son de titanio. Este metal es altamente biocompatible porque al entrar en contacto con el aire de la atmósfera se produce su oxidación, lo que evita que se liberen iones procedentes de su superficie. Dentro del titanio comercializado se diferencian 4 grados de pureza; para implantología, el Titanio grado IV es el que mejores propiedades mecánicas presenta, y por tanto, es el que más se emplea a día de hoy para la fabricación de implantes dentales.

      También se elaboran implantes a base de aleaciones de titanio, probablemente la más extendida es la aleación de titanio con zirconio, otro metal que parece conferir a la aleación una mayor resistencia. Pero además, se comercializan implantes dentales totalmente cerámicos de zirconio, que estarían indicados en las personas con alergia al titanio, que de acuerdo a las estadísticas, es una alergia extremadamente rara. Aunque varios estudios han demostrado que es una alternativa válida al titanio, parece que la incidencia de fracturas podría ser mayor.

    • En función de su conexión.

      La conexión del implante es el área donde se unen la prótesis y el implante. Se pueden diferenciar dos tipos de conexión: interna y externa. Los primeros implantes endo-óseos estaban confeccionados con una conexión externa con forma hexagonal que evitaba que la prótesis rotara sobre el implante. Con el paso del tiempo, comenzaron a fabricarse implantes con la llamada conexión interna, donde, la prótesis o el componente intermedio entre la prótesis y el implante iba colocada en la parte interior del implante, la cual que tenia una forma de cono morse. Hoy en día, suelen emplearse más los implantes con conexión interna, ya que determinadas investigaciones han indicado que se asocian con una menor pérdida del hueso marginal.

    • En función del número de piezas que lo componen.

      Los implantes pueden ser 1) monofásicos, o en una pieza, donde el implante consiste en la raíz artificial que se inserta dentro del hueso y lleva incorporado en una pieza el componente intermedio sobre el cual se coloca la prótesis o corona, o 2) bifásicos, los más empleados, donde primero se introduce el implante dentro del hueso y a continuación, una segunda pieza que puede ser un componente intermedio junto con la prótesis o directamente la prótesis.

    Habitualmente, no hay falta colocar tantos implantes como dientes se han perdido. Lo que está claro es que los terceros molares (muelas del juicio) no hay que reponerlas, y muchas veces, los segundos molares tampoco, depende de cada paciente y de la filosofía de trabajo de cada profesional; por ello es muy importante estudiar detalladamente la situación de cada uno de nuestros pacientes.

    Además, por regla general, se pueden poner 2 implantes y con ellos se reponen 3 piezas de prótesis.

    Antes de comenzar la planificación, es necesario que el paciente se realice un TAC o CBCT (Cone Beam Computerized Tomography) para evaluar No hay un número máximo de implantes a poder colocar en boca. Todo depende de cada paciente. Es necesario hacer un estudio individualizado para saber cuántos implantes necesita el paciente y el tamaño de cada uno. Este estudio se hace en base a un tac dental que debe realizarse el paciente previamente.

    Los implantes a colocar se determinarán en función del número de piezas ausentes, no hay un mínimo número de implantes a colocar.

    Por ejemplo, si lo que faltan son todos los dientes de una arcada, por ejemplo, de la arcada superior, en un mismo procedimiento se pueden colocar todos los implantes. Algunos de nuestros pacientes demandan realizar estas intervenciones con un mayor número de implantes bajo sedación, para lo cual, contamos con nuestro anestesista para llevarla a cabo, experto en sedación en cirugía oral y de implantes. Nosotros lo recomendamos en personas con un estado de salud general más delicado o en pacientes que se ponen algo nerviosos. Para ello, el anestesista llevará a cabo el preoperatorio y realizará una serie de preguntas sobre los antecedentes médicos, medicación y alergias entre otros. El día de la colocación de los implantes, se le pedirá que no haya ingerido alimento en dos horas, se le pondrá oxígeno y se le administrarán por medio de una vía, una serie de fármacos para que usted, estando siempre despierto, se encuentre totalmente relajado.

    Aunque la opción de la sedación se encuentra disponible, la mayoría de nuestros pacientes no la necesitan y se encuentran durante la colocación de implantes muy tranquilos y en una situación confortable, ya que la intervención se lleva a cabo bajo anestesia local y sin nada de dolor.

    Tenemos que tener en cuenta que los implantes dentales requieren los mismos cuidados que nuestros dientes, pero al ser un elemento artificial donde los tejidos que los rodean se disponen de manera distinta a las del diente, tenemos que cuidarlos de manera muy meticulosa.

    Para cuidar los implantes es imprescindible:

    • Llevar a cabo una adecuada higiene oral: tanto el cepillo manual como el cepillo eléctrico están indicados para la higienización de los implantes. Se recomienda su limpieza después de cada comida, no solo con el cepillo sino también con los dispositivos de higiene interdental, como los cepillos interdentales o la seda. Es decir, además de higienizar la parte frontal y lingual, es fundamental limpiar entre implantes o entre diente e implante, y para ello la prótesis que se coloca encima lo debe faciltar.
    • Acudir a las visitas de mantenimiento peri-implantario a la consulta, que se realizan cada aproximadamente 6 meses, para evaluar la salud de los tejidos que rodean al implante, detectar complicaciones si las hubiera, y limpiar los implantes con el objetivo de eliminar los restos comida y placa bacteriana que se hayan acumulado.
    • En caso de que notemos que la prótesis colocada sobre los implantes se mueve, debemos acudir rápidamente a la consulta para que evalúen que ocurre. Puede ser que se haya aflojado el tornillo que une la prótesis al implante y sea urgente apretarla para evitar la fractura del mismo, o que sea necesario diagnosticar cualquier otro imprevisto que requiera tratamiento.
    • Evitar el tabaco: el tabaco es un factor de riesgo de la enfermedad de las encías pero también se asocia con la inflamación en los implantes (o mucositis), que es el antecesor de la infección. Por ello, recomendamos encarecidamente a nuestros paciente que dejen de fumar.

    Hay otros factores como el tabaco que también afectan a la encía que rodea a los implantes y están asociados con su inflamación y el sangrado, por lo que es muy recomendable dejar de fumar antes de realizarse un tratamiento con implantes.