
¿Qué es la gingivitis y cómo se trata?
La gingivitis es una inflamación de las encías causada principalmente por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes. Se manifiesta con encías rojas, inflamadas, sensibles y un síntoma muy característico: sangrado al cepillarse o usar hilo dental.
Es una enfermedad reversible si se trata a tiempo, pero si no se controla puede evolucionar hacia periodontitis, una patología más grave que puede provocar pérdida de hueso y, con el tiempo, de dientes.
Instrucciones clave de higiene oral en casa
1. Cepillado dental
Cepíllate dos o tres veces al día, especialmente antes de dormir.
Utiliza un cepillo de filamentos suaves o, mejor aún, cepillo eléctrico con tecnología oscilante-rotatoria o sónica.
Coloca el cepillo en un ángulo de 45° hacia la encía y realiza movimientos suaves, sin apretar.
Cepilla todas las caras del diente: externas, internas y superficies de masticación.
Finaliza el cepillado limpiando también la lengua.
2. Higiene interdental (imprescindible para eliminar la placa entre los dientes)
Seda dental para espacios cerrados.
Cepillos interdentales para espacios más amplios (el tamaño debe recomendarlo un profesional). Úsalos dos veces al día.
En caso de encías sensibles o inflamadas, se puede usar también un irrigador dental como complemento, pero nunca como sustituto.
Tratamiento profesional en consulta
El tratamiento de la gingivitis por parte del odontólogo o higienista dental incluye:
1. Limpieza profesional (profilaxis dental)
Eliminación de placa y cálculo dental (sarro) que no puede retirarse en casa. Es fundamental para detener la inflamación.
2. Valoración periodontal
El profesional medirá el estado de las encías y detectará zonas de mayor inflamación o mayor riesgo.
3. Instrucciones personalizadas de higiene
Cada paciente recibe indicaciones específicas según su anatomía dental, tipo de encía y hábitos de higiene.
4. Seguimiento
Se suele recomendar una revisión cada 3–6 meses para mantener el control de la salud gingival.
Conclusión
La gingivitis es un problema común, pero totalmente reversible si se actúa a tiempo. La combinación de una buena higiene oral diaria y tratamiento profesional es la clave para mantener unas encías sanas y evitar complicaciones.
