
Cuidado con las piscinas: cómo prevenir traumatismos dentales en niños este verano
El verano es una de las épocas favoritas para los más pequeños, pero también es cuando aumentan los accidentes en piscinas. Los resbalones, las carreras por el borde o los juegos bruscos pueden provocar caídas que afectan directamente a la boca, ocasionando fracturas dentales, desplazamientos de dientes o incluso la pérdida completa de una pieza.
¿Por qué son tan frecuentes los traumatismos dentales en verano?
Las superficies mojadas alrededor de la piscina son muy resbaladizas. Si a esto le sumamos la emoción de jugar, correr o lanzarse al agua, el riesgo de sufrir un golpe en la cara aumenta considerablemente.
Los dientes más afectados suelen ser los incisivos superiores, especialmente en niños de entre 7 y 12 años.
Cómo prevenir un traumatismo dental
Con unas sencillas medidas podemos reducir el riesgo de accidentes:
- No correr alrededor de la piscina.
- Evitar empujones y juegos bruscos en los bordes.
- Utilizar calzado antideslizante fuera del agua.
- Lanzarse al agua solo en zonas donde la profundidad sea adecuada.
- Supervisar siempre a los niños mientras juegan.
¿Qué hacer si un niño se golpea un diente?
Si el diente se rompe o se mueve, es importante acudir al dentista cuanto antes para valorar el alcance de la lesión.
Si un diente permanente se sale completamente:
- Recógelo sujetándolo por la corona (la parte blanca), nunca por la raíz.
- Enjuágalo suavemente si está sucio, sin frotarlo.
- Si es posible, colócalo de nuevo en su sitio.
- Si no, consérvalo en leche o suero fisiológico y acude inmediatamente al dentista.
En cambio, si el diente es de leche, nunca debe recolocarse, ya que podría dañar el diente permanente que se está formando.
La prevención es la mejor protección
La mayoría de los traumatismos dentales pueden evitarse con unas sencillas normas de seguridad. Disfrutar de la piscina con precaución permitirá que los niños vivan un verano lleno de diversión… y de sonrisas sanas.
Si tu hijo sufre un golpe en un diente, no esperes a que aparezca dolor. Una valoración temprana puede ser decisiva para conservar la pieza dental y evitar complicaciones futuras.
